Todos hijos de una madre «antivacunas»

Cinco chicos son los nuevos casos de sarampión

Son 5 hermanos de entre 5 y 19 años, hijos de una madre antivacuna que no habían recibido ninguna dosis. Con éstos, suben a 26 los casos de la enfermedad en lo que va del año en el país.

Destacan la necesidad de vacunar a los chicos contra el sarampión.

Cinco chicos de entre 5 y 19 años, todos hijos de una madre «antivacunas», contrajeron el virus del sarampión, confirmaron autoridades de la cartera de Salud de la Nación. De esta manera, la cantidad de casos de la enfermedad en lo que va del año en la Argentina asciende a 26.

Los últimos cinco casos fueron notificados la semana pasada y según explicó a este diario Cristián Biscayart, director de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (DiCEI), «se actuó inmediatamente para aislar a los chicos enfermos».

«La situación fue rápidamente monitoreada y se tomó la decisión de no enviarlos al colegio para evitar nuevos contagios», dijo el funcionario que destacó que «afortunadamente los chicos cursan su enfermedad sin complicaciones y la familia está bien».

Los chicos tienen 5, 9, 13, 16 y 19 años y no estaban vacunados a pesar de que todos debían contar con al menos dos dosis de la vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas, cuya aplicación es gratuita y obligatoria. El funcionario recordó que «vacunarse es obligatorio y no algo optativo que pueda depender de objeciones de conciencia o religiosas. La obligación está contenida en la ley 27.941, que busca proteger a los terceros», señaló.

Biscayart recordó que «el sarampión es la enfermedad más contagiosa de todas. Es grave en niños menores de 5 años y particularmente lo es en los de hasta un año y en los que presentan alteraciones del sistema inmune». «Una de las secuelas que puede dejar, es la encefalitis crónica que se detecta años después de haber tenido sarampión», señaló el funcionario.

Al ser consultado por las razones que pueden llevar a los padres a no vacunar a sus hijos Biscayart señaló que «los argumentos que esgimen las personas que se niegan a vacunarse son variados pero los más frecuentes es que las vacunas son un negocio de los laboratorios o que no está probado su efecto preventivo, o que son contrarios a la naturaleza».

Según el funcionario, «las encuestas nos dicen que el 90 por ciento de la población está de acuerdo con la vacunación y ese 10 por ciento que se muestra reticente, lo hace con distintos grados de intensidad». «El riesgo es más elevado se da cuando es el propio pediatra el que refuerza la conducta renuente de los padres hacia la vacunación», señaló.

Según la caracterización que maneja el infectólogo, «se trata de familias pertenecientes a comunidades de capas medias, que escapan a la vida urbana y buscan vivir en lugares aislados».

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