El caso es investigado por Gendarmería

Policía mató a un joven de un disparo en la cabeza

Según testigos, el autor del disparo sería un policía. Trabajan Gendarmería, Fiscalía y las máximas autoridades policiales siguen de cerca la evolución del caso.

Las contradicciones se dan por la distancia en que se realizó el disparo.

En la mañana del miércoles, un joven de 24 años fue asesinado de un disparo en la cabeza en las inmediaciones del Barrio Molinari, en la zona sudoeste de la ciudad de Gualeguaychú. Según testigos, el autor del disparo sería un policía de la comisaría octava que estaba en servicio al momento del hecho.

Las versiones más fuertes y generalizadas indican que la víctima fatal estaba que quemando cobre en un terreno en donde termina la calle 20 de junio, junto a una precaria iglesia evangelista que está montada en el barrio.

De repente, un móvil de la comisaría 8va. llegó al lugar e increpó al joven de 23 años. “El policía que manejaba el patrullero sacó las esposas y desenfundó su arma. El pibe se le había parado de manos y los prepoteaba, pero no tenía ninguna necesidad el policía de sacar su arma. Entonces, cuando va a esposarlo, le dispara en la cabeza a menos de medio metro de distancia”, relató a El Día un testigo del hecho.

Debido a esta versión, familiares, amigos y vecinos de la víctima se acercaron al lugar del hecho, donde manifestaron su malestar por el desenlace trágico de la situación y por momentos se vivieron momentos tensos cuando cuestionaron a efectivos policiales.

Aunque por otra parte, otros testimonios e inclusive los primeros peritajes indican que el disparo no se produjo a corta distancia, sino que, por el contrario, el disparo se efectuó desde más de cien metros. «Sea de cerca o sea de lejos, igual está mal tirar a matar», afirmó una vecina.

De hecho, efectivos de Gendarmería encontraron el casquillo de una bala, supuestamente de una 9mm., a más de cien metros de donde yacía el cuerpo, lo que indicaría que el disparo se hizo a larga distancia.

Según algunos vecinos de la zona, el joven habría intentado cometer un robo durante la madrugada del miércoles, pero lo descubrieron y huyó. Debido a la supuesta denuncia por hurto que habían hecho horas antes era que la policía lo estaba buscando por el barrio.

«Es verdad que era un pibe con problemas de adicciones, que tenía antecedentes y que andaba siempre en algo raro. Pero eso no justifica en nada que la policía le hubiera disparado de la manera en que lo hizo. No representaba ningún tipo de peligro para los oficiales cuando lo encontraron. Ni siquiera estaba armado», amplió el testigo.

Debido a que el principal sospechoso del crimen sea un agente de las fuerzas policiales, las investigaciones son llevadas a cabo por Gendarmería Nacional, y las investigaciones judiciales las encabeza la fiscal Martina Cedrés.

En la escena del crimen también estuvieron presentes el Jefe de la Jefatura Cristian Hormachea, el Subjefe César Primo y el Jefe de Investigaciones Emilio Piaggio, mientras que el médico forense que actuó en la escena fue Marcelo Benetti.

Finalmente, se determinó que la víctima fatal murió alrededor de las 10 y media de la mañana, y desde ese momento el personal de Gendarmería se dedicó a realizar los peritajes correspondientes a la investigación.

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