Los vecinos tienen miedo de transitar las calles durante la noche

Recuperaron elementos que habían sido robados

El barrio 30 de Octubre es una de las zonas más peligrosas de la ciudad, donde a diario se registran diversos hechos delictivos.

Vecinos del club Almagro viven entre el delito constante.

El barrio 30 de Octubre es una de las zonas más calientes de la ciudad, donde las normas y las leyes parecieran no existir cuando baja el sol y empieza a reinar la oscuridad de la noche. Semana a semana se conocen diversos actos de inseguridad en inmediaciones al estadio del club Almagro: venta de droga en varios domicilios, robos en las calles, agresiones a ciudadanos que deben transitar por el lugar e ingresos de desconocidos a diferentes hogares con fines de robo.

Pese a la cantidad de acontecimientos vandálicos, delictivos y de comercio ilegal de estupefacientes; los vecinos de bien que habitan la zona, muchas veces dudan en radicar las denuncias ante posibles reacciones de los de los que viven del delito. Por otro lado, existen algunos ciudadanos que sí acuden a las fuerzas de seguridad para reclamar presencia y ayuda ante la grave situación que se vive.

En este contexto, durante la noche del viernes, personal dependiente de Comisaría Primera de la ciudad debió intervenir ante una nueva situación de inseguridad. Durante una recorrida de rutina; agentes policiales de la provincia fueron alertados, ya que en una zona descampada lindante al Club Almagro, unos sujetos habrían arrojado una cabreada metálica. Una vez recibida la información, los policías llegaron al lugar inmediatamente y realizaron una búsqueda en la zona. Luego de la investigación, lograron hallar una cabreada de aproximadamente 8 metros de largo.

Todo ocurrió en la intersección de calles 10 del Norte bis y Ana de Victorica, una zona donde la semana pasada intentaron robar a un automovilista que había llegado a la zona para retirar a un sobrino que asistía al club Almagro.

Los agentes incautaron la cabreada metálica, que tenía similitud con una denunciada radicada unas horas antes en dependencias policiales por un hombre de 42 años de edad. Minutos más tarde el elemento incautado es reconocido y entregado por la Fiscal en turno al denunciante.

Un cronista de este medio recorrió la zona durante el domingo de mañana, con la intención de evadir a quienes se dedican a delinquir durante la noche, para intentar tener algún comentario sobre la inseguridad que padecen los vecinos del barrio. Si bien nadie quiso darse a conocer por temor a represalias de los violentos, algunos ciudadanos dialogaron off the record con este matutino y expresaron una “profunda resignación a vivir sumergidos en una zona insegura, de habituales arrebatos callejeros y de constante comercio de drogas, principalmente marihuana y cocaína”.

Informó La Calle

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